Negreanu y su fórmula para ganar el POY de la WSOP
El canadiense sigue compitiendo al más alto nivel, y en su podcast reveló que apunta a ser el Jugador del Año con una táctica especial para mantenerse motivado.
Uno de los grandes retos a los que se enfrenta México , con una población de más de 120 millones de habitantes, es poder hacer que la gran mayoría de ellos pertenezcan al sector de la bancarización, es decir que tengan al menos un producto financiero como cuenta bancarias o tarjetas de débito.
Según el extenso IX Informe de Tendencias de Medios de Pago de la firma Minsait Payments, solo el 36.9% de la población mexicana cuenta con al menos una modalidad de pago o cobro que no sea efectivo, lo que quiere decir que la gran mayoría de los mexicanos no cuenta con un historial crediticio. Un problema que se torna aún mayor es al que se enfrentan entidades como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), que no tienen manera de llevar un control de la actividad comercial de dicho sector.
En México existen diversas propuestas de ley en el Congreso de la Unión para regular y supervisar el juego de las apuestas deportivas en línea; asimismo, otras leyes también buscan poder monitorear el dinero que ingresa a casinos y casas de apuestas en el país para evitar delitos asociados con el blanqueo de dinero.
Por otra parte, existe una gran mercado de emprendimiento Fintech, que busca ofrecer productos y servicios financieros haciendo uso de tecnologías de la información pero que son independientes de los bancos tradicionales aunque están regulados por la CNBV.
Todo este panorama ha hecho que el mencionado estudio haga algunas recomendaciones para que el sector del juegos en el país busque la manera de fidelizar a sus clientes y llevarlos hacia la banca electrónica para estar un paso adelante ante las posibles regulaciones que podrían llegar en un futuro. Pero sobre todo para ponerle especial atención a la creciente demanda que están teniendo los juegos virtuales de apuestas en una industria que ya tiene un valor de poco más de 87 mil millones de dólares anuales, según datos de Mordor Intelligence.