Shannon Shorr ya tenía US$14M en ganancias pero le faltaba el anillo del WSOP Circuit
El estadounidense ganó su primer anillo del WSOP Circuit luego de varios años con una prolífica carrera.
Cuando Sebastián Medina empezó a conocer el poker, influido en gran parte por el boom mediático que sucedió tras la victoria de Chris Moneymaker
en las World Series of Poker (WSOP), seguramente no pensó que esta actividad se convertiría en una de sus más importantes alternativas de inversión en un plazo no muy lejano. Para ese entonces, el hoy backer de Julián Pineda
y otros jugadores colombianos, veía la acción en las mesas sólo como un asunto lúdico y social, que practicaba y seguía más por lo que le generaba emotivamente, que porque en realidad lo viera como una opción rentable.
Sin embargo, a partir de un cambio de su visión del juego, en un momento en el que quiso empezar a conocer más a fondo los conceptos básicos de estrategia en este deporte mental, Medina fue encontrando razones para reconsiderar su postura y tejió una relación con otros compañeros de mesas, en la que pronto llegó a la conclusión de que valía la pena ofrecer respaldo económico a algunos pokeristas para que ellos fueran tranquilos en busca de buenos resultados deportivos, y obtener a cambio un buen porcentaje de sus cobros.
Sebastián fue un jugador regular sin mucha trascendencia hasta julio del año pasado: “obtenía uno que otro cobro en los casinos y nada más”, precisa. Pero a partir de una especie de relación de ‘coaching’ que inició con Julián Pineda , empezó a lograr mejores resultados desde esa época: “Desde ese tiempo he tenido varios cobros en torneos internacionales y en PokerStars. Lo primero fueron tres sillas ganadas para la parada del Latin American Poker Tour (LAPT) en Panamá
en septiembre del año pasado, donde también logré avanzar y finalizar ‘in the money’. Después me concentré más en el juego online y en octubre conseguí mi primer pinchazo: un tercer lugar en un torneo Turbo 2x con recompras, de 8,8”, explica Medina.
Su evolución continuó y hace un año exactamente pudo costearse un tour para jugar con algunos amigos la parada del Colombia Poker Tour (CPT) realizada en Cartagena y continuar hacia la gran final del LAPT en Uruguay
, para finalizar con las Brazilian Series of Poker (BSOP) Millions, en San Pablo
. De esa excursión, Medina sólo pudo traerse un cobro en un evento 6 Max en tierras paulistas. De este modo, finalizó el año con tranquilidad y esperó un mejor momento para retomar las competencias: “Estuve muy quieto al regresar de los viajes, porque tengo otras labores que me consumieron mucho. Luego retorné en la parada del CPT en Medellín
, en febrero pasado, y los resultados no fueron positivos. Afortunadamente el resto del año he podido sostener la banca con algunos cobros en Stars, entre los que he sumado unos 5 mil dólares de ganancias en el año”, recuerda Sebastián.
Simultáneo a ese proceso de exploración más a fondo del poker como actividad económica y deportiva en su vida, Medina empezó a considerar el camino de convertirse en inversionista de jugadores como una opción rentable para sus intereses:
“En junio del año pasado cuando pasa el LAPT en Medellín, decido definitivamente que me quiero dedicar de lleno a este mundo porque es realmente lo que me apasiona y pues gracias a Dios las cosas no iban mal con los negocios así que lo podía hacer con tranquilidad. Como soy un inversionista por naturaleza, empecé a ahondar más en el tema del poker y me di cuenta que existía una fracción que era la de invertir en jugadores y que podía ser muy rentable, así que me di a la tarea de buscar los jugadores ideales para hacerlo, ya que no es tarea fácil porque es delicado elegir en quién depositar tu confianza, porque existe el riesgo de que te quieran usar sin futuro alguno”, explica el backer.
Puede decirse entonces que desde que Sebastián decidió ingresar formalmente al mundo del poker, lo hizo alternando los roles de jugador y patrocinador. El primer elegido para representar sus intereses en ese camino, fue el mismo Julián Pineda: “con él se tiene un deal a más largo tiempo y más completo”, precisa Sebastián.
“Tomé la decisión de buscarlo después de analizar que Julián es una persona bastante querida y respetada en el ambiente del poker de Medellín. Todos los que lo conocen dan fe de que es un profesional, una persona de mucha seriedad, con gran trayectoria y una reputación inmejorable. Entonces, en compañía de mi primo Juan Camilo Medina
, le hicimos la propuesta para empezar a ser sus inversores. Fabián Mayorga
también facilitó el acuerdo, pues me puso en contacto con Julián y le anticipó un poco el conocimiento de lo que queríamos proponerle”, relata Medina.
Así se formalizó el vínculo entre Medina y Pineda, pero allí no paró todo: “Después he realizado negocios pequeños con otros jugadores, no a largo plazo, sino para eventos puntuales. He patrocinado entre otros a Johann Ibáñez , Daniel Hurtado
y Johann Busche
, pero nada largo y completo como el acuerdo que hicimos con Pineda”, comenta. De esta manera, Sebastián calcula haber invertido unos 50 mil dólares en las “acciones” de diferentes jugadores en el tiempo que lleva ejerciendo el rol de patrocinador en el poker. A su vez, cuenta que ha tenido un balance muy positivo de estos acuerdos: “He conseguido utilidades, más o menos del 50% de la cantidad invertida. Unos 25 mil dólares, aproximadamente”, precisa.
Medina detalla un poco el funcionamiento de su relación con Pineda y los demás pokeristas a los que respalda. En compañía de su primo Juan Camilo, como ya habíamos reseñado, se encarga de cubrir los gastos necesarios para que sus “backeados” puedan tomar parte en grandes eventos en vivo, o dispongan de una banca acorde a las aspiraciones que tengan a la hora de jugar en línea. Cuando se registra un cobro, lo primero que se hace es reponer el dinero que se ha invertido, y luego la utilidad se divide acorde a los porcentajes que previamente se hayan acordado con cada jugador.
Si una inversión no genera rentabilidad, situación conocida como ‘down’, ese saldo negativo se va acumulando, de manera que los cobros que vayan llegando después sirvan para reponerlo. “Si hay un down muy largo y la cifra negativa ya es muy alta, hacemos un acuerdo de manejo flexible de ese déficit, y con lo que se va cobrando de nuevo, se aporta una parte a cubrir las pérdidas y se deja algún porcentaje para que el jugador tampoco esté sin dinero para sus gastos”, explica Sebastián. En ese sentido, pregunto si puede llegar un momento en que la idea de patrocinar a un jugador ya resulte insostenible, a lo que Medina me aclara que por eso “es importante buscar jugadores responsables, que sean capaces de manejar la banca que se les asigna con disciplina, sin ‘bustear’ o jugar por fuera de los límites acordados.
A parte de la utilidad material lograda, Sebastián también ha encontrado un plus para sus inversiones en el beneficio que su labor como patrocinador le ha generado a su nivel de juego como practicante del poker, también: “Tanto por el acuerdo con Julián, como por los realizados con otros jugadores, he ganado muchísima experiencia y aprendizaje para mi juego y eso es de lo que más destaco, porque creo que sin el acompañamiento de todos ellos, que además son mis amigos, mi crecimiento en el poker no hubiera sido tan vertiginoso como hasta ahora ha podido serlo”, señala.
Desde esa perspectiva, le pregunto a qué otros jugadores le gustaría patrocinar de una manera tan decidida como viene haciéndolo con Pineda, ante lo cual menciona de nuevo a Johann Ibáñez y Daniel Hurtado, agregando a la lista a Alex García, “alexgamo”. Sin embargo, Medina reitera que su prioridad es acrecentar el volumen de inversión que ya tiene en un jugador que le ha generado tan buenos ingresos como Pineda:
“Lo que quiero es solidificar la relación con Julián. Aumentarle tanto como sea posible su bankroll. Él ya es un jugador que no tiene nada que envidiarle a ningún otro. Está preparado tanto psicológica como intelectualmente para cualquier situación que se le presente en este medio y tiene hambre de gloria, que es lo más importante. El dinero para él siempre ha estado en un segundo plano, ya que lo que busca es ser el mejor en lo que hace y sabe que, si lo hace bien, el dinero llega por sí solo”, analiza Sebastián.
En la actualidad, Sebastián le apunta con todo como backer a la próxima incursión de Julián Pineda en las Brazilian Series of Poker (BSOP) Millions, donde espera que puedan cerrar la temporada con un buen cobro que marque una utilidad significativa sobre la importante inversión que para este viaje se hará. En ese sentido, Medina ha preferido que los últimos cobros que vienen registrando sirvan para mantener alto el bancaje de los jugadores de su “cuerda”, aplazando un poco su lucro personal, en espera de que las ganancias generadas por esta apuesta compensen con creces su sacrificio. De esta manera, seguro podrá alcanzar su próximo objetivo como mecenas de Pineda: “quiero que alcancemos una banca suficiente para empezar a jugar en stakes mayores con absoluta comodidad en línea, y ofrecerle un muy buen bankroll en vivo, porque ahí es donde está la gloria, que es lo que Julián más disfruta”, concluyó.