La Triton Series planea un torneo con buy in «accesible» pero con la misma experiencia vip
La expansión busca acercar el lujo de este circuito a jugadores de todo el mundo con bankrolls más reducidos.
En una historia que puede resultar poco habitual, Janetzy Delgadillo nos platica cÓmo fue que pasó de un lado a otro de la mesa de poker: de repartir cartas como dealer profesional a recibirlas, ahora en un intento de profesionalizar su actividad como jugadora.
Tomar la difícil decisión de convertirse en jugador de profesional de poker nunca es tarea sencilla, bajo prácticamente ningún escenario. Contrario a lo que podría parecer como una vida soñada, llena de viajes y juego por todo el país, e incluso, el mundo, lo cierto es que dedicarse de manera profesional a esta actividad requiere de una gran capacidad para sortear adversidades y reponerse ante las malas rachas, que tarde o temprano, siempre llegan, pues forman parte de la naturaleza misma del juego.
En esta ocasión, la Delgadillo cuenta cómo fue su camino para acercarse, en una primera instancia, a las mesas de poker, como dealer profesional, para después conocer a su pareja ideal, quien la encaminó a pasar al otro lado de la mesa: ahora como jugadora que buscaría trazar su camino rumbo a la profesionalización de su juego.
– ¿Cómo fue tu primer acercamiento al poker?
-Desde chica siempre me gustaron los juegos de azar, era la diversión familiar los fines de semana, ahí conocí la baraja de cartas y muchos juegos, entre los que estaba el Texas Hold’em. Mi hermano mayor fue el primero en trabajar como dealer en un casino, me platicó y me llamó muchísimo la atención. Yo comencé mi propio viaje trabajando en Codere, como dealer de juegos de medias lunas, como el Black Jack, y estuve aproximadamente tres años. Ahí conocí la organización de torneos de poker, para después enterarme de que el casino Palace organizaba buena oferta. Así que poco después llegué ahí para trabajar del 2020 al 2022, aunque lamentablemente se atravesó la pandemia.
-¿Qué te llevó a dar el cambio en las mesas de dealer a jugadora?
-Eso ocurrió cuando conocí a quien ahora es mi novio, José Antonio García, conocido como «Sete», que aunque es español de nacimiento ya tiene espíritu mexicano. Durante mi tiempo como dealer profesional jugaba poco, solo por diversión, pero cuando lo conocí él ya se dedicaba de manera profesional a esta actividad. El me enseñó a jugar de verdad, a buscar ser una jugadora ganadora. Además de ser mi pareja es mi coach y decidimos, juntos, dedicarnos a esto.
-¿Cuáles serían los tres logros más importantes que has conseguido hasta la fecha?
-En el Nuevo Vallarta Tour de 2024 quedé en 9º lugar por MXN$80.000. En el LAPT México conseguí quedar en 15º por MXN$90.000 y además gané un paquete al BSOP Millions. Y en el PSOP Puebla quedé 2a en el Second Chance cobrando otros MXN$120.000.
-¿Alguna vez consideraste regresar a trabajar con un suelo fijo y seguro?
-La verdad es que me imaginaba que dar este paso sería algo sencillo, pero las altas y bajas de este trabajo son muy difíciles de sobrellevar. Fue complicado adaptarme al inicio, pero lo importante es seguir trabajando para mejorar y buscar ser ganador a largo plazo. Con todo esto dicho, siento que no cambiaría volver a encerrarme en un mismo lugar todos los días por un sueldo seguro, el poker es algo que me apasiona y me motiva que se puede ganar mucho más.