Negreanu y su fórmula para ganar el POY de la WSOP
El canadiense sigue compitiendo al más alto nivel, y en su podcast reveló que apunta a ser el Jugador del Año con una táctica especial para mantenerse motivado.
Hace poco se supo que a fines de abril, el mítico Monte Carlo Casino de Las Vegas cerrará su emblemático poker-room que lleva más de 30 años abierto. Lo hará en el marco de una reforma de 450 millones de dólares y, a la vez, condenará al Strip a tener un 25% menos de mesas que hace diez años…
La WSOP en el Rio, igual, no se mancha…
Los casinos ajustan constantemente sus salas de acuerdo con la demanda. Y a diferencia de los años del boom que comenzaron cuando el ignoto Chris Moneymaker ganó la Serie Mundial en 2003, este juego de naipes perdió atractivo en la última década.
Mientras que algunos casinos redujeron sus salas de poker, otros directamente las eliminaron. «Los casinos agregaron más mesas en respuesta a la popularidad, y apenas se volvió menos popular, retiraron las mesas», dijo David Schwartz, director del Centro de Investigaciones sobre el Juego de la Universidad de Nevada.
Según reproduce ElDiarioDelJuego, este deporte alcanzó su apogeo en 2007. En 2002, antes de que los fanáticos empezaran a invadir Las Vegas, los casinos tenían 144 mesas y ganaban 30 millones de dólares con este juego. Cinco años después, los ingresos alcanzaron los 97 millones de dólares con 405 mesas.
El primer recorte se dio el año pasado, cuando ganaron US$78 millones tras reducir las mesas a 320. Incluso los propios jugadores saben que el poker nunca les dio grandes ganancias a los casinos ya que en lugar de apostar contra la casa -como en la ruleta o el blackjack-, apuestan unos contra otros y así el casino cobra una tarifa como anfitrión.