A pedido, el festival de poker Jubilee Monterrey modificó su High Roller
La administración del torneo atendió los deseos de los jugadores y resolvió un cambio importante para ellos en uno de los seis eventos que integrarán el serial.
Once jugadores, distribuidos en dos mesas, buscaban encontrar la mesa final de la Madero Master Cup VII: Gran Final. Varios shorts, pero ninguno caía y las fichas iban de un lado a otro sin cesar. No había un gran salto de cobros, pero sí la posibilidad de entrar a luchar por las porciones más grandes del pozo. Y allí estaba Fernando Romano , director de CodigoPoker, quien había llegado corto a la última jornada pero había podido doblarse y acomodarse en busca de alcanzar la definición que no se le daba desde el año pasado en Iguazú.
Volvió a las bandejas, pero no a otra mesa final.
Fueron dos horas de manos simultáneas en Casino Buenos Aires y la primera fuerte que se le escapó a Romano fue cuando abrió y a su izquierda pagó Ciro Paniza para luego escuchar el all-in del botón, Augusto Hagen.
Seguramente a Romano esto le pareció muy divertido, ya que llevaba A A bajo la manga, por lo que pagó para ver 10 10 de su rival. Pero ya en el flop se encontró con el set de su rival y lo que parecía perfecto para ingresar con un buen stack a la mesa final se convirtió en frustración.
«Más no se puede hacer: hasta el momento del showdown la decisión está en nosotros y después entra a jugar la suerte, que esta vez no la tuve», comentó después el también conductor y comentarista de los livestreams. «Ya me volverán a quebrar ases con par de diez», concluyó, resignado y todavía con bronca por lo sucedido…
Luego tuvo suerte para doblarse cuando shoveó desde BT con A 8 y se jugaron arriba en SB con 8 8, aunque cuatro diamantes volaron en el board y le dieron el double up. Pero faltaba lo peor. En todos los sentidos. Jugar una mano perfecta y ver cómo tu rival te elimina con un golpe de suerte (¿el último vestigio de la leyenda del asiento 5?).
Así ocurrió cuando Fernando Romano abrió a 50.000 fichas en HJ y le pagaron tanto Tony Rivarola en SB como Francisco Araujo en la ciega grande. Primeramente se vio A Q K en el flop. Por lo que, tras el va de las ciegas, Romano metió 115.000 puntos que Rivarola cubrió. Cuando le volvió el turno a Francisco, este anunció all-in. Y de esta manera, le volvió el turno a hijack, que pagó con su resto de 560.000 y cuando Tony se corrió, vimos A K para nuestro director y A J para quien luego se consagraría como jugador del año de esta serie.
¿Cómo se resolvió? Ya tendrán una idea, pero en el video pueden verlo con los comentarios posteriores incluidos.