Shannon Shorr ya tenía US$14M en ganancias pero le faltaba el anillo del WSOP Circuit
El estadounidense ganó su primer anillo del WSOP Circuit luego de varios años con una prolífica carrera.
Este domingo se jugó el Día 1 del evento principal de la World Championship of Online Poker. A este encuentro se registraron 2.142, cada uno de ellos pagando un buy-in de $5.200 dólares y al cierre de la primera jornada tan sólo 271 jugadores lograron sobrevivir, entre ellos nuestro compatriota Sebastián “Conejo” Ruiz , quien mantiene intacto sus aspiraciones para ser el ganador de este torneo y llevarse el espectacular premio máximo de $1.820.700 dólares.
Este evento logró generar un pozo a repartir de $10.710.000 dólares, los cuales serán divididos en 270 premios, es más, el Día 1 terminó a un puesto de definirse la burbuja, una vez que se rompa los jugadores tendrán asegurado un premio de $12.316.
El ganador del LSOP de Chile 2014 cuenta con un stack bastante saludable con 152.852, siendo el promedio 158.081 fichas, mientras que la pila de fichas más alta está en manos de “Viking8844” con 613.924. Las ciegas quedaron en el nivel 23 de 2.500 y 5.000 ante 625.
Otros latinos que siguen en competencia son los siguientes: Damián «pampa27» Salas (foto superior) con 610.340 puntos, Ivan «theNERDguy» Martins
con 487.609 puntos, Juan Martín «xPastorcitox» Pastor
con 293.282 puntos, «LgwZ»
con 251.892 puntos, «Angelical20»
con 203.999 puntos, «hellzito»
con 188.286 puntos, «Aguiar_Bruno» con 175.824 puntos, «rh300487»
con 155.626 puntos, «zmauricio»
con 146.174 puntos, «PICKLED EGG»
con 126.156 puntos, Francisco «paulwiter» García
con 104.341, «andreyluis»
con 83.899 puntos, Francisco «chiconogue» Nogueria
con 72.467 puntos además del Team PokerStars Pro André Akkari
, «JUSTlNO»
, Mario «medmar» López
y Víctor «Puropoker123» Lemos
.
La acción se retomará a partir de las 15:30hrs y si tú quieres alentar a “Conejin_20’ puedes buscar el torneo bajo el siguiente ID : 919442822
Esta jornada puede ser histórica para el poker chileno así que no nos queda más que decir ¡Ánimos, Seba!