Ocho claves para detectar tells y mejorar tu juego
El lenguaje corporal es importante y manejarlo de la mejor manera dará mucha ventaja sobre los oponentes.
Por Mike Caro
Muchos jugadores de poker hablan de la «influencia de las fichas», pero no llegan a comprenderla. Considera estas preguntas:
MIke Caro
Con un stack pequeño, te puedes mover all in y sobrevivir para ganar el showdown. No te pueden echar con un bluff, y podrías ligar un proyecto inesperado. Ejemplo: cuando estás all in con tu ante, y luego ves el showdown mientras otros jugadores (que ya han igualado tu ante) voluntariamente se eliminan entre ellos.
¿Y qué hay del heads up? He oído varios argumentos estúpidos sobre quién tiene la «influencia» en el heads up. Asumiendo idénticas habilidades, y descontando cosas como las ciegas y la posición, las fichas valen lo que parecen valer en un heads up. No hay tal cosa como «dominio en fichas», ni tampoco desventaja respecto del chip leader. Esto es porque cada jugador comienza la mano con exactamente el mismo «stack» en heads up. Si yo tengo $10.000 en fichas y tu tienes $50.000, no es lo mismo que si yo tengo $50.000 y tú tuvieras $10.000. Lo máximo que cualquiera de nosotros puede apostar es $10.000, y los otros $40.000, estará temporariamente fuera de servicio…
¿No requieren los stacks pequeños de más precaución? En un torneo de pagos proporcionales, usualmente deberías actuar más conservadoramente cuando estás corto de dinero. Esos torneos requieren de una estrategia orientada a la supervivencia, asumiendo que tu guía sea la rentabilidad, y no solo la gloria del primer puesto.
Por el contrario, los jugadores con abundante cantidad de fichas podrían ser más agresivos y más creativos, porque cada una de sus fichas individuales tiene menos valor para producirles ganancias. Fuera de este tipo de torneos, los stacks no tienen -y lógicamente no pueden- proveer de una ventaja extra.
Así que, cuando los oigas hablar de «dominio en fichas» o de «influencia de las fichas», haz de cuentas que escuchas ardillitas.
Traducido por Carlos G. Barletta, para Pensarpoker.com y CódigoPoker. Con exclusiva autorización del autor.
Nota: Este artículo se publicó por primera vez en 1993 en la revista CardPlayer, en inglés.