Historia en el Mirage: el heads-up en cuatro días de dos campeones mundiales
En el 2004, Ted Forrest y Hamid Dastmalchi se enfrentaron en un maratónico HU que dejó a uno de ellos en muy malas condiciones.
Bill Gates es uno de los personajes más influyentes de los últimos tiempos. Fundador de Microsoft, dueño de una fortuna calculada en 129 millones de dólares, filántropo que desarrolla esa ayuda sin esperar nada a cambio a través de su Fundación Bill y Melinda Gates -el nombre lo comparte con su ex esposa-, se acabó de conocer un costado oculto: su gusto por el poker.
Hace unos días, el magnate estadounidense recordó su etapa como estudiante en la Universidad de Harvard y los primeros días de Microsoft durante una visita a Currier House, la residencia universitaria donde vivió en aquellos años del incipiente empezar a cambiar el mundo.
“Vivir en Currier House durante la universidad fue la mejor experiencia. Podías comer una hamburguesa en cada comida, jugar al poker cuando quisieras e incluso comenzar un pequeño proyecto paralelo que terminas llamando Microsoft”, comentó el empresario. “Currier, ahí fue donde comencé Microsoft. Es un lugar fantástico”, agregó.
En junio del 2024, el empresario de 69 años llegó hasta un remoto pueblo minero de Wyoming , donde irrumpió en una mesa particular de poker.
Gates se unió a un grupo de trabajadores de Wyoming Fossils en Kemmerer para participar de un torneo No Limit Hold’em de 100 dólares la entrada, menos que un vuelto para él…
Gates estaba en la zona cuando su empresa TerraPower LLC comenzó la construcción de una planta de energía nuclear de próxima generación que Gates cree que “revolucionará” la forma en que se genera la energía. Pero posar con el gobernador de Wyoming, Mark Gordon, y los ejecutivos de TerraPower no fue lo único en la agenda del multimillonario, ya que, mientras lo hacía, tenía algo más en mente…
Después de participar en la ceremonia inaugural del proyecto, Gates se dirigió al mencionado Wyoming Fossils para sentarse con cinco lugareños y jugar al poker. El hombre más famoso de la mesa bebió una Coca-Cola Light mientras intercambiaba fichas con un grupo que incluía al propietario de Wyoming Fossils, Robert Bowen; la directora de servicios de comida Joyce Chadwick; el propietario del negocio mayorista de fósiles Tony Lindgren; el ganadero Steve Peternali y el gerente de mantenimiento jubilado Larry Shoemaker.
El torneo de pozo 600 dólares fue, evidentemente, turbo, ya que duró unos 30 minutos mientras los participantes compraban sus propias bebidas: té helado Gold Peak y margaritas premezcladas. Mientras tanto, charlaban sobre su trabajo y los próximos destinos que Gates planeaba visitar.
Si bien no está claro quién ganó, se supo detalles de una jugada… Bowen dijo que el multimillonario se enfrentó a Peternali e intentó desenmascarar su bluff. «Bill se olió las mentiras del ganadero», dijo, y añadió que el fundador de Microsoft tenía dos cincos y seguía retando a Peternali cuando «todas las cartas le habrían ganado. Bill pudo darse cuenta de que este tipo estaba mintiendo y que solo intentaba quitarle sus fichas. Por eso le pagó hasta el final«, dijo.
Chadwick sumó: “Fue absolutamente increíble jugar con Bill. Lo sentí tan normal como podría ser. Estaba allí para jugar a las cartas. Creo que se quitó el sombrero y simplemente se relajó y disfrutó durante unos 30 minutos”.
“Que alguien de su talla se siente con la gente local y converse con nosotros demuestra que realmente se preocupa por nosotros”, dijo Bowen. “Nos honra que lo consideraran parte de nuestra comunidad y que se sentara con nosotros. Es un hombre muy sensato”.